El hermano violador y abusador.

Esto es una historia que casi nadie conoce, pero seguramente muchos os identificáis de alguna manera con ella. Hace años, una chica de alrededor de 12/13 años, empezando a entrar en la pubertad. Aunque hacía ya un tiempo que tenía el período y ya tenía los pechos algo crecidos y era ya una mujer, pero aún virgen y sin pensamientos de perder la virginidad en cualquier momento próximo. Hasta que un día a altas horas de la noche se despierta sin saber muy bien por qué, hasta que ve como se abre la puerta de su habitación y aparece una silueta de un hombre que sin entender por qué se acerca a ella… Se mete en la cama con ella, está asustada y confusa, pero sobre todo incómoda, el hombre la empieza a tocar. Primero los pechos hasta que poco a poco va bajando, ella intenta parar al hombre, pero no puede ya que él tiene mucha más fuerza y no puede hacer nada por evitarlo. Ella llora, pero a él le da igual, sigue y no para. Ella intenta apartarle de su lado, forcejea con él pero no es capaz de apartarle, hasta que él se da por vencido, se levanta y de marcha de la habitación. La chica no entiende muy bien que ha pasado, hasta que se da cuenta de que es su propio hermano el que la ha estado tocando y no la soltaba, la persona que la hizo sentir tan mal. Durmió poco esa noche y lloró mucho.

Días después volvió a pasar lo mismo a altas horas de la noche, cuando todos dormían, la chica pensaba que tarde o temprano se acabaría, pero pobre de ella cuando la cosa se hizo incluso peor. Ya no era de noche, ahora era por el día cuando estaban solos en casa, ella muchas veces corría al baño para poder encerrarse allí y que no la tocara nadie. Hasta que un día tumbada en el sofá viendo la televisión sin darse cuenta él se sentó a su lado, la agarro y la obligo a besarle, ella no quería, pero él le hacía mucho daño y cada vez se ponía más y más violento, hasta que al final él lo consiguió. La chica lloró nunca pensaría que su primer beso sería así y mucho menos con su hermano. Intentó soltarse y alejarse de él, pero no se lo permitió, la obligó a hacer cosas, a tocarle a él a hacerle cosas, ella no quería, pero a él eso no le importaba, la pegaba y la hacía daño sin importarle nada más que él mismo.

Esto paso muchas otras veces, ella no sabía que hacer, intentó hablarlo con sus padres, pero no pudo, sabia que sus padres no la creerían, ¿quién iba a creer que su propio hijo abusaba de su hermana?, ¿quién iba a creer a una niña de 12/13 años? Y aún mas importante, ¿quién iba a creer a una niña diciendo que su hermano mayor abusaba de ella?. La chica le pedía a su madre que no la dejara en casa, que no se marchara a trabajar, que no quería quedarse con él, pero nunca funcionaba. Él siempre aprovechaba las tardes para acercarse a ella y aprovecharse, sabiendo que ella no podía hacer nada por evitarlo.

Pasaron meses y la cosa no mejoraba, él seguía aprovechándose de su hermana, tocándola donde nadie la había tocado antes, dándola besos donde nadie antes la había ni tocado. Llegó un momento que la chica por las noches se levantaba de madrugada llorando, sudando y asustada, soñaba con él, con lo que le hacía. No le gustaba sentirse así, no poder hacer nada y mucho menos que su propio hermano abusara de ella y la obligara a hacer cosas, la obligara a darle besos, la obligara a tocarle, ¿qué tipo de monstruo haría eso con su propia hermana?. Ella odiaba tener que estar cerca de él, aun sabiendo que tenía que verle por casa a la hora de la cena a la hora de la comida… Y tener que recordar todas esas cosas malas que le había hecho. Llegó un momento en el que ella no quería acercarse a nadie, odiaba el contacto físico con otra persona por lo que le hacía su hermano cuando nadie miraba, cuando se colaba en su habitación por las noches.

Pasaron dos años desde la primera vez que su hermano entró a la habitación aquella noche y cada vez era más grande el odio que sentía hacia su hermano, no cesaban las visitas nocturnas, ni las tardes interminables. Pero ya llegó un momento en el que la chica dejó de forcejear, dejó de sentirse persona, solo quería que todo eso parara y no tener que volver a sentirse usada, a sentirse abusada, a no tener que sentir las manos de su hermano recorriendo su cuerpo. Se sentía asqueada, no se podía mirar al espejo, cuando se duchaba, se lavaba tan fuerte que a veces se hacía daño solo para intentar quitarse la sensación de tener las manos de él encima de él.

Hasta que un día todo paro, él dejó de hacer visitas nocturnas, de perseguirla por el pasillo de casa, de tumbarse encima de ella en el sofá… El abuso había terminado, pero ella nunca volvió a sentirse bien, nunca dejó de pensar en que hizo mal para que todo esto parara. Le costó mucho volver a mirarse en el espejo, a no soñar con él por las noches. Tardó años en volver a ser ella, aunque en el fondo creo que nunca volvió a serlo, durante ese periodo perdió un cachito de su ser. No volvió a se la misma persona, nunca volvió a ver a los chicos de la misma forma…

Es muy duro pasar por algo así y en aquel momento se ve todo muy negro y te culpas por las cosas y no deberías. No son fáciles las situaciones así y parece que nunca ves el final, pero acaba llegando, lo que no tienes que hacer es rendirte y seguir luchando. Eres mucho mejor de lo que te sientes en esos momentos y aunque no sea fácil, te prometo que acaba pasando, la cosa se termina y gracias a ello serás mucho mejor persona y serás mucho más fuerte.

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